El manejo de residuos sólidos en zonas costeras de República Dominicana ha generado cuestionamientos tras recientes episodios de acumulación de basura en el Malecón de Santo Domingo. Durante el programa Hoy Mismo se destacó la intervención de la Fundación Tropigas, que adquirió maquinaria especializada para recolectar desechos en aguas, acción que ha sido valorada como un aporte significativo frente a la problemática ambiental.
El debate surge luego de que la acumulación de residuos fuera atribuida, en parte, a la falta de previsión en la gestión municipal. En ese contexto, se señaló que eventos naturales como crecidas de ríos, especialmente en el río Ozama y el río Isabela, arrastran grandes volúmenes de desechos desde zonas vulnerables hacia áreas urbanas. Autoridades y exfuncionarios, como Roberto Salcedo, han enfatizado la necesidad de activar protocolos preventivos, incluyendo brigadas especiales y refuerzo del personal en momentos críticos.
Asimismo, se ha advertido sobre el impacto de estos incidentes en la imagen internacional del país, particularmente en el ámbito turístico. La situación ha sido reseñada por medios internacionales, lo que incrementa la presión sobre las autoridades locales para implementar medidas más efectivas. Analistas coinciden en que la coordinación institucional y la planificación anticipada resultan clave para evitar que estos episodios se repitan y garantizar tanto la salud pública como la sostenibilidad ambiental.