El caso del asesinato del abogado y catedrático Yuniol Guzmán Ramírez continúa generando atención debido a la situación del principal acusado, Argenis Contreras, quien aún no ha sido extraditado a República Dominicana. El crimen, ocurrido el 12 de octubre de 2017, conmocionó al país tras el hallazgo del cuerpo en un arroyo de Manoguayabo, mientras que ese mismo día el imputado salió del territorio nacional con destino a Estados Unidos.
Luego de varios meses de incertidumbre sobre su paradero, Contreras fue arrestado el 21 de abril en Nueva York, tras una alerta roja gestionada por la Interpol a solicitud de la Procuraduría General de la República. Sin embargo, pese a haber transcurrido casi tres meses desde su detención, el proceso de extradición no se ha concretado, debido a procedimientos judiciales pendientes en territorio estadounidense.
Las autoridades dominicanas informaron que se encuentran a la espera de una decisión de un tribunal en Estados Unidos que autorice la deportación del imputado. Una vez en el país, Contreras deberá comparecer ante un tribunal para el conocimiento de medidas de coerción. El retraso ha generado cuestionamientos en la opinión pública sobre la celeridad del proceso, mientras familiares de la víctima insisten en la necesidad de que el caso avance con transparencia y prontitud.