En el programa “Esta noche, Mariasela” se abordó el concepto de los “gremlins” como una metáfora de los pensamientos y conductas internas que influyen negativamente en la vida cotidiana. Durante el segmento, se explicó que estos “gremlins” representan esas voces internas que, aunque en algún momento fueron útiles como mecanismos de defensa, con el tiempo pueden convertirse en obstáculos para el desarrollo personal. La idea, inspirada en el imaginario popular, busca ayudar a las personas a reconocer patrones de comportamiento adquiridos que ya no resultan funcionales.
Los especialistas indicaron que el primer paso para gestionar estos comportamientos es identificarlos y asignarles un nombre, lo que permite hacerlos conscientes y analizarlos de manera objetiva. Posteriormente, se recomienda explorar su origen y comprender en qué momento fueron necesarios, como en situaciones de abuso, inseguridad o presión social. Este proceso facilita distinguir entre conductas que antes protegían al individuo y aquellas que actualmente generan estrés, conflictos o limitaciones en las relaciones personales.
Finalmente, se planteó la importancia de redefinir la relación con estos “gremlins”, estableciendo nuevos comportamientos que sustituyan los patrones negativos. Según lo expuesto, no se trata de eliminar completamente estas conductas, sino de comprenderlas, ubicarlas en su contexto y dejarlas ir cuando ya no aportan valor. El enfoque promueve la autoconciencia y el cambio progresivo, destacando que las personas pueden modificar sus hábitos y construir una realidad emocional más equilibrada.