Durante el programa El Súper Poder, el personaje Mamola desarrolló su segmento con un tono humorístico y espontáneo, característico de su estilo. En la intervención, se abordaron comentarios sobre su participación en televisión, así como anécdotas relacionadas con producciones y figuras del medio.

El espacio incluyó menciones a dinámicas internas de la televisión, destacando experiencias personales y opiniones sobre el funcionamiento de ciertos proyectos. En medio del intercambio, se hicieron referencias a otras figuras del ámbito televisivo, generando momentos de entretenimiento para la audiencia, aunque sin entrar en detalles formales sobre los hechos mencionados.

El segmento mantuvo su enfoque en el humor y la improvisación, elementos que han definido la presencia de Mamola en la pantalla. Este tipo de contenido continúa siendo parte de la oferta televisiva local, combinando entretenimiento con comentarios ligeros sobre la industria y sus protagonistas.