El estado del río Yaque del Norte continúa generando preocupación, pese a iniciativas recientes impulsadas por el Gobierno dominicano. El comunicador y activista Federico Basiles advirtió que, aunque existe un decreto presidencial y esfuerzos institucionales en marcha, persisten problemas estructurales que afectan gravemente la calidad del agua, especialmente en el tramo urbano de Santiago.
Basiles señaló que uno de los principales focos de contaminación proviene de descargas de aguas negras y residuos químicos que llegan al río a través de cañadas y arroyos. Estas descargas, según explicó, no están plenamente identificadas ni controladas, lo que dificulta su regulación. Además, denunció la existencia de actividades comerciales informales en las orillas del río, como talleres y lavaderos, que contribuyen al deterioro ambiental mediante el vertido de sustancias contaminantes.
El activista también criticó la lentitud en la ejecución de acciones concretas, atribuyéndola a la burocracia y a la falta de coordinación entre instituciones. En ese sentido, hizo un llamado a entidades como el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) y el Ministerio de Obras Públicas para implementar medidas inmediatas, como la limpieza de cañadas y la fiscalización de vertidos ilegales. La situación del río Yaque del Norte sigue siendo un tema clave en la agenda ambiental y comunitaria.