Un estudio realizado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra encendió las alarmas sobre el estilo de vida de adolescentes en Santiago de los Caballeros. La investigación, aplicada en 62 centros educativos, revela que jóvenes entre 13 y 17 años presentan altos niveles de conductas de riesgo, incluyendo consumo de alcohol, tabaco, alimentación inadecuada e inactividad física. Estos factores, según especialistas, configuran un escenario preocupante que impacta directamente la salud física y mental de esta población.

Entre los datos más relevantes, el estudio indica que más de la mitad de los estudiantes ha consumido alcohol, mientras cerca de un 25% presenta niveles significativos de sedentarismo. Asimismo, el consumo frecuente de comida chatarra y el ausentismo escolar sin autorización parental reflejan patrones de comportamiento que evidencian una falta de supervisión y orientación. Uno de los hallazgos más alarmantes es que un porcentaje considerable de adolescentes reporta pensamientos suicidas, lo que subraya la urgencia de intervenciones preventivas.

Expertos señalan que este fenómeno no puede analizarse de manera aislada, ya que involucra factores familiares, sociales y culturales. La pérdida de autoridad en el hogar, métodos de crianza ineficaces y la influencia del entorno digital han contribuido a este deterioro progresivo. Ante este panorama, se plantea la necesidad de fortalecer la educación en valores, promover hábitos saludables y reforzar el acompañamiento parental para evitar consecuencias más graves en el desarrollo de los jóvenes.