A varios años de la tragedia ocurrida en la clínica estética IDMI, donde murieron varias mujeres tras procedimientos quirúrgicos, familiares de las víctimas continúan exigiendo justicia sin obtener respuestas definitivas. El caso, que conmocionó al país, provocó en su momento el cierre del centro por parte de las autoridades sanitarias y la promesa de una regulación más estricta del sector estético. Sin embargo, el proceso judicial contra el médico acusado, identificado como Oscar Polanco, aún no concluye en primera instancia, lo que ha generado frustración entre los afectados.
Uno de los casos más emblemáticos es el de Sara de los Ángeles Martínez, quien falleció tras someterse a múltiples procedimientos estéticos en una misma intervención. Según los familiares, la víctima fue atraída por los bajos costos ofrecidos, pese a antecedentes de irregularidades y muertes previas asociadas al mismo profesional. Denuncian que el procedimiento se realizó en condiciones inadecuadas, sin el personal especializado requerido, y con inconsistencias en las explicaciones médicas ofrecidas tras el fallecimiento.
Los familiares critican la lentitud del sistema judicial, señalando constantes aplazamientos de audiencias y la falta de avance en el proceso. Asimismo, cuestionan que el imputado continúe ejerciendo de manera irregular mientras el caso sigue sin resolverse. Ante esta situación, reiteran su llamado a las autoridades para garantizar justicia, fortalecer la supervisión del sector salud y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en el país.