La Procuraduría General de la República Dominicana presentó una acusación formal en el caso Caso Odebrecht, reduciendo el número de imputados y excluyendo a varias figuras públicas por falta de pruebas suficientes. Entre los excluidos se encuentran Temístocles Montás y Julio César Valentín, mientras que se mantiene la acusación contra seis implicados principales y se añade al exsenador Jesús Vásquez. La decisión ha generado debate sobre los criterios utilizados para sustentar las acusaciones en uno de los procesos más relevantes del país.
Especialistas en derecho penal han señalado posibles implicaciones procesales en la inclusión tardía de nuevos imputados. Según el análisis presentado, el Código Procesal Penal establece que toda persona investigada debe tener acceso a las diligencias en su contra durante la etapa investigativa. En ese sentido, se cuestiona si se garantizaron plenamente los derechos de defensa del nuevo implicado. No obstante, se reconoce que el Ministerio Público actuó dentro de sus facultades al descartar acusaciones cuando no encontró fundamentos probatorios suficientes, en cumplimiento de su deber de objetividad.
El proceso entra ahora en una fase preliminar en la que un juez evaluará la legalidad de las pruebas y determinará si procede la apertura a juicio. Entre los cargos figuran soborno, lavado de activos y asociación de malhechores, con posibles sanciones que incluyen penas de prisión, multas y la devolución del doble de los montos ilícitos comprobados. El desarrollo de esta etapa será determinante para establecer responsabilidades penales en un caso que ha marcado la agenda pública dominicana.