El padrastro y un familiar del bebé asesinado el pasado martes en Santo Domingo se declararon inocentes del crimen y solicitaron la realización de pruebas de ADN al cadáver, con el objetivo de demostrar su desvinculación del hecho. Durante declaraciones ofrecidas a medios de comunicación en las afueras de la Fiscalía, uno de los imputados insistió en que no tuvo participación en el abuso ni en la muerte del menor. Afirmó además que carece de recursos económicos para costear una defensa privada, por lo que deberá recurrir a un abogado de oficio.
Según su versión, el día del suceso se encontraba fuera del lugar de los hechos, asegurando que la madre del niño puede confirmar su coartada. También expresó que mantenía una relación cordial con los menores bajo su cuidado, indicando que incluso se encargaba de prepararles alimentos. En medio de las declaraciones, rechazó acusaciones que lo vinculan con un supuesto intento de soborno a familiares de la víctima, alegando que ni él ni su entorno cuentan con los medios para realizar tal შეთrecimiento.
El Ministerio Público solicitó prisión preventiva como medida de coerción contra ambos imputados, mientras avanza la investigación. La audiencia para conocer dicha solicitud está prevista para este viernes y estará a cargo de la jueza Carol Modesta Sánchez. Las autoridades deberán evaluar las pruebas presentadas y determinar si procede la medida solicitada. El caso ha generado consternación social y se mantiene bajo seguimiento mediático a la espera de decisiones judiciales.