El Colegio Médico Dominicano, filial Santiago, expresó su preocupación ante la tardanza en la instalación de un tomógrafo en el hospital infantil Arturo Grullón, un equipo esperado desde hace años para mejorar la atención diagnóstica. El dispositivo, cuyo costo supera los 20 millones de pesos, llegó al centro de salud sin estar completamente equipado, lo que ha retrasado su puesta en funcionamiento y ha generado cuestionamientos sobre la planificación del proceso.
De acuerdo con informaciones ofrecidas por representantes del gremio médico, el tomógrafo presenta incompatibilidades con el sistema eléctrico actual del hospital, cuya infraestructura no soporta el voltaje requerido para operar el equipo. Además, se reportó la ausencia de un sistema UPS, indispensable para su funcionamiento, lo que implicaría una inversión adicional superior al millón de pesos. Estas limitaciones técnicas reflejan deficiencias en la coordinación y supervisión del proyecto.
Otro inconveniente identificado es que el equipo no puede ser trasladado al área designada debido a que las dimensiones de las puertas del hospital resultan insuficientes, lo que obligaría a realizar modificaciones estructurales como la ampliación de accesos o la demolición parcial de paredes. Esta situación ha sido atribuida a fallas en la planificación de la instalación, generando críticas por parte del sector médico, que exige soluciones inmediatas para garantizar la operatividad del tomógrafo.