Dos jóvenes condenados a 30 años de prisión por la muerte de un hacendado en Salcedo mantienen su inocencia mientras apelan la sentencia, alegando irregularidades en el proceso judicial. El hecho ocurrió durante un intento de atraco que quedó registrado en cámaras de seguridad, donde dos encapuchados dispararon contra la víctima, identificada como Jesús José González Camilo, de 71 años. Aunque el Ministerio Público sostiene que logró identificar y condenar a los responsables, la defensa afirma que las pruebas son insuficientes y cuestionables.

El eje central de la controversia gira en torno al testimonio de un menor de edad, conocido como “Murallita”, quien ofreció al menos cuatro versiones distintas sobre lo ocurrido. En algunas declaraciones, señaló directamente a los acusados, mientras que en otras aseguró desconocer los hechos o afirmó haber sido presionado por agentes policiales para incriminarlos. La defensa sostiene que dichas declaraciones carecen de validez legal, ya que fueron realizadas sin la presencia de un abogado y bajo condiciones que podrían constituir coacción.

Además, testigos presentados por la defensa indicaron que uno de los condenados se encontraba herido y en un lugar distinto al momento del crimen, lo que refuerza la tesis de una posible condena errónea. A pesar de estas inconsistencias, el tribunal otorgó credibilidad al testimonio del menor. El caso ha generado debate sobre la calidad de las investigaciones y el uso de pruebas testimoniales en el sistema judicial, mientras se espera la decisión de la corte de apelación.