El caso ONSA, vinculado al asesinato del abogado Yuniol Ramírez, continúa generando controversia en República Dominicana tras nuevas revelaciones y movimientos judiciales. La reciente incorporación del abogado Carlos Balcácer a la defensa de Argenis Contreras ha despertado suspicacias en distintos sectores, debido al perfil mediático y estratégico del jurista en procesos de alto impacto. Contreras, señalado como pieza clave en el crimen, habría comunicado su intención de entregarse a las autoridades dominicanas en un plazo menor a un mes.

Mientras tanto, el Ministerio Público ha señalado a Contreras como la mano operativa del asesinato, aunque este ha negado su participación directa, alegando que el hecho se produjo en medio de un conflicto relacionado con dinero. En paralelo, la Oficina de Atención Permanente de Santo Domingo Oeste aplazó para el 12 de abril el conocimiento de medidas de coerción contra otros tres implicados, acusados de ocultar pruebas. Entre ellos figuran Lucas Tobías Ortega Duarte, Víctor Elizander Radelo Campos y Jorge Luis Abreu Fabrián.

Las investigaciones también han puesto en evidencia posibles vínculos con sectores de poder, lo que ha incrementado el interés público en el caso. Actualmente, al menos seis personas guardan prisión preventiva, incluyendo al exdirector de ONSA, Manuel Rivas. La evolución del expediente sugiere que podrían surgir nuevos implicados, mientras crece la expectativa sobre el desarrollo judicial y la posible ampliación de responsabilidades en uno de los procesos más complejos del sistema penal dominicano reciente.