La mortalidad infantil en la República Dominicana registró un incremento preocupante durante el primer trimestre del año, según datos de la Dirección General de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública. De acuerdo con el informe oficial, 793 recién nacidos fallecieron antes de cumplir su primer mes de vida en ese período. Esta cifra representa un aumento de 31.9% en comparación con el mismo trimestre del año anterior, lo que equivale a 192 muertes adicionales. El dato ha generado inquietud en sectores sociales y médicos, debido a que muchas de estas defunciones están vinculadas a causas que podrían prevenirse con una adecuada atención médica.

Especialistas y autoridades hospitalarias han señalado diversas dificultades que afectan el funcionamiento de los centros de salud del país. Entre los problemas citados se encuentran la precariedad en las condiciones de algunos hospitales, deficiencias en infraestructura, escasez de equipos médicos, falta de insumos y limitaciones en el personal sanitario. Estas condiciones impactan directamente en la calidad de la atención que reciben las madres y los recién nacidos, especialmente en las primeras horas de vida, consideradas críticas para la supervivencia neonatal.

El aumento de las cifras también ha generado cuestionamientos sobre la efectividad de los programas públicos destinados a reducir la mortalidad materna e infantil. A pesar de los anuncios oficiales sobre inversiones en infraestructura hospitalaria y fortalecimiento del sistema sanitario, diversos sectores consideran necesario revisar las políticas de salud y mejorar la gestión de los recursos. Expertos coinciden en que la reducción de la mortalidad neonatal requiere no solo inversión económica, sino también mejoras en la atención médica, la prevención y el seguimiento adecuado durante el embarazo y el parto.