El Gobierno de Colombia atribuyó al Ejército de Liberación Nacional (ELN) la autoría del atentado con un vehículo cargado de explosivos contra la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, en Bogotá. El ataque dejó al menos 21 personas fallecidas y 68 heridas, convirtiéndose en uno de los hechos de violencia más graves registrados en el país en los últimos años. Las autoridades iniciaron las investigaciones para esclarecer todos los detalles del atentado y fortalecer las acciones de seguridad.
Según la información oficial, el presunto autor material fue identificado como José Aldemar Rojas Rodríguez, de 56 años, quien falleció durante la explosión. El Gobierno aseguró que el hombre habría pertenecido durante más de dos décadas al ELN y que desempeñaba funciones de inteligencia dentro del frente Domingo Laín, organización que opera en el departamento de Arauca, cerca de la frontera con Venezuela. Las autoridades indicaron que cuentan con evidencias que respaldan esa hipótesis.
Tras el atentado, el Gobierno colombiano sostuvo que el hecho representa un duro golpe para los esfuerzos de diálogo con esa organización armada. Funcionarios afirmaron que el ataque evidencia la complejidad del proceso de paz y reafirmaron la continuidad de las investigaciones para identificar posibles responsables adicionales. El atentado ha sido catalogado como uno de los más letales ocurridos en Bogotá desde 2003 y provocó el rechazo de distintos sectores nacionales e internacionales.