Si bien pueden facilitar la comunicación, también pueden ser una forma de evadir el mundo real. Aprendamos a usarlas.
La idea de estar permanentemente comunicado con el círculo de amistades es francamente tentadora, por medio de esta nueva manera de interactuar, se puede saber cómo están, qué hacen, sus aficiones, fiestas, compromisos, estado de salud, incluso, su vida amorosa.
Este espacio en Internet permite colocarse en un gran escaparte cibernético que trae consigo enormes beneficios, y algunas peligrosas trampas que pueden atentar contra la imagen y respetabilidad personal.
Georgina Cárdenas, catedrática de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, afirma que: “Las redes sociales proveen ciertas ventajas, ayudan a grupos de personas de distintos ámbitos, como pueden ser de empresa o academia a compartir noticias, intereses, calendarios, entre otros. También, son vitales para la gente que necesita apoyo debido al padecimiento de una enfermedad crónica o de largo tratamiento, ya que pueden estar al tanto uno de otros, y así brindarse tanto afecto como soporte”.
No hay duda que ofrecen varias ventajas, como por ejemplo, un espacio cómodo y de entrenamiento para las personas que son tímidas o que tienen cierta dificultad para relacionarse, ya que les ayuda a mejorar sus habilidades sociales y así ganar confianza al momento de interactuar con los otros.
Quizá uno de los más grandes regalos que brindan es la oportunidad de encontrar personas a quienes se les había perdido la pista tiempo atrás.
Respecto a los riesgos, la especialista comenta que el usuario puede generar un cierto “enganche” a este tipo de círculos de interacción, lo cual es consecuencia de cierto desequilibrio entre su actividad social en el mundo real y la que lleva en el ciberespacio.
Otro es el abuso de tiempo dedicado a la red, ya que puede ocasionar aislamiento y trastorno de la rutina diaria. Georgina Cárdenas comenta: “Es importante poner atención en no dejar de lado las actividades acostumbradas, que los amigos se vean cara a cara y que el rendimiento personal no se trastorne, así como no organizar el día de acuerdo al tiempo que se piensa entrar en línea”.
Es posible que cuando alguien se ‘conecta’ pueda encontrarse entre sus contactos a personas que muestran una forma de ser distinta a la que realmente tiene, ya que mienten o exageran rasgos de su personalidad con el fin de crear una imagen que anhelan tener, como puede ser la de ‘intelectual’, ‘deportista’, ‘bohemio’ o ‘popular’, entre otros.
A este respecto la especialista explica: “Cuando la gente inventa una especie de personaje significa que no se atreven a enfrentar este tipo de conducta en la vida real, ya que la red les permite decir cosas que no tienen que ver de forma parcial o total con su realidad y es muy fácil mentir”, y agrega: “Al ver que se incrementa el número de conocidos, independientemente de que sean para los parámetros personales de éxito o no, se despojan de la inseguridad personal y expresan comentarios que no se atreverían a decir en persona”.
Hay una gran riqueza de comunicación en esta nueva modalidad que el Internet ofrece a sus visitantes, sin duda, las redes sociales cambian la manera de buscar contactos, entablar relaciones de trabajo y personales, abren una gran puerta a la pluralidad de opiniones e intercambio de información.
Es un gran espacio para lanzar convocatorias para causas humanitarias, dar difusión a eventos culturales, deportivos o de ciencia; cada vez más empresas las usan como fuentes de reclutamiento. Por eso es justo decir que hay que cultivar las relaciones persona a persona, así como pensar en la asertividad y la prudencia como grandes aliadas en esta emocionante experiencia en ‘línea’.
Fundación México Unido
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