Un hombre de casi 80 años ha llamado la atención en la ciudad de Monterrey, México, por vivir desde hace más de dos décadas en una cueva que él mismo ha acondicionado como vivienda. Se trata de Eliseo, quien decidió establecerse en el lugar tras separarse de su esposa y enfrentar dificultades habitacionales. Con el paso de los años, transformó el espacio en un hogar funcional que cuenta con áreas destinadas a sala, comedor, dormitorio y baño, adaptándolo progresivamente a sus necesidades.

La vivienda se encuentra en una zona que originalmente era monte, pero que con el crecimiento urbano quedó rodeada por el desarrollo residencial de la ciudad. A pesar de la modernización del entorno, Eliseo ha optado por permanecer en la cueva, donde incluso instaló puertas metálicas y sistemas de seguridad para proteger sus pertenencias. Según relató, también intentó compartir el lugar con una pareja, aunque la convivencia no prosperó debido a las condiciones particulares de la vivienda.

La permanencia del anciano en el lugar ha generado opiniones divididas entre los vecinos. Mientras algunos consideran que la cueva dificulta futuros proyectos de urbanización en el área, otros defienden su derecho a permanecer en una propiedad donde ha residido durante décadas. Uno de los principales desafíos que enfrenta es la falta de acceso formal a servicios básicos como agua potable y electricidad, por lo que depende del apoyo de personas cercanas. Pese a ello, asegura que continuará viviendo allí mientras su salud se lo permita.