Las autoridades británicas continuaban las labores de búsqueda de la aeronave en la que viajaba el futbolista argentino Emiliano Sala, desaparecida durante un vuelo entre Francia e Inglaterra. Más de 36 horas después de perderse el contacto con la avioneta, los equipos de rescate mantenían operativos en una amplia zona del canal de la Mancha sin obtener resultados concluyentes. La investigación permanecía abierta mientras familiares, amigos y seguidores del jugador seguían a la espera de información sobre su paradero y el del piloto David Ibbotson.
De acuerdo con los reportes oficiales, los investigadores analizaban varias hipótesis sobre lo ocurrido con la aeronave. Entre ellas figuraban la posibilidad de un aterrizaje en una isla sin comunicación, un amerizaje con los ocupantes a bordo de la aeronave, la utilización del bote salvavidas o un impacto directo contra el agua. Las autoridades señalaron que todas las líneas de investigación permanecían abiertas mientras avanzaban las labores de rastreo en la zona donde desapareció el avión.
En Argentina, la noticia provocó gran conmoción entre familiares y residentes de la localidad natal de Emiliano Sala. Su padre expresó la incertidumbre y el dolor que atravesaba la familia, mientras allegados evaluaban viajar a Europa para seguir de cerca las investigaciones. Especialistas en aviación consultados por medios locales también señalaron que las condiciones meteorológicas durante el trayecto representaban un escenario complejo para una aeronave de esas características.