El asesinato del adolescente dominicano Lesandro Guzmán Félix, de 15 años, ha generado conmoción entre la comunidad latina de Nueva York, luego de que se difundieran imágenes del ataque ocurrido en el exterior de una bodega del Bronx. De acuerdo con las autoridades, el joven fue arrastrado fuera del establecimiento por varios individuos, quienes lo hirieron con armas blancas. Aunque intentó llegar por sus propios medios al hospital St. Barnabas, falleció a causa de las heridas. El caso ha despertado indignación por la violencia del hecho y por la vulnerabilidad en que quedó expuesta la víctima en un área densamente poblada.
Las investigaciones preliminares indican que los agresores habrían actuado en grupo, lo que refuerza la hipótesis de un vínculo con pandillas que operan en esa zona de Nueva York. Entre las versiones que manejan las autoridades figura la posibilidad de que Lesandro haya sido confundido con otra persona a la que supuestamente buscaban por un conflicto vinculado a un video de carácter sexual. Sin embargo, la madre del menor ha rechazado de manera tajante cualquier relación de su hijo con bandas o actividades delictivas, definiéndolo como un estudiante ejemplar y de conducta intachable.
La Policía de Nueva York divulgó imágenes de los sospechosos y ofreció una recompensa para obtener información que permita su captura. Mientras tanto, la familia del adolescente, sus compañeros de escuela y miembros de la comunidad dominicana han exigido justicia y una respuesta firme de las autoridades. El caso no solo ha puesto de relieve la expansión de la violencia juvenil en el Bronx, sino también la preocupación por la seguridad en barrios donde residen numerosos inmigrantes dominicanos, afectados cada vez más por hechos criminales de alto impacto.