Diversos sectores recordaron este 25 de septiembre el golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional de Juan Bosch en el año 1963, considerado uno de los acontecimientos políticos más trascendentales de la historia contemporánea dominicana. Bosch había sido electo presidente en diciembre de 1962 y asumió el poder en febrero de 1963, impulsando propuestas de reformas institucionales, sociales y democráticas. Sin embargo, tras siete meses de gestión, su administración fue interrumpida por sectores militares y grupos vinculados a estructuras políticas y económicas heredadas de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Analistas históricos sostienen que el derrocamiento del gobierno de Bosch generó una profunda crisis política y social en República Dominicana. Luego del golpe, el país pasó a ser gobernado por un triunvirato y distintos organismos provisionales que no lograron estabilizar el escenario nacional. La situación desembocó en la Revolución de Abril de 1965, movimiento que reclamaba el retorno al orden constitucional y el restablecimiento del gobierno legítimo. Posteriormente, se celebraron elecciones en 1966, proceso en el que resultó electo Joaquín Balaguer.
Durante las reflexiones sobre la fecha, también se mencionaron factores internacionales y tensiones internas que influyeron en el contexto político de la época, incluyendo diferencias con sectores empresariales, militares y religiosos. Algunos comentaristas recordaron el papel desempeñado por actores externos en el proceso que culminó con la salida de Bosch del poder y su posterior exilio. La jornada también coincidió con felicitaciones públicas por los cumpleaños del senador Reinaldo Pared Pérez y del médico José Joaquín Puello.