La exfuncionaria de CONANI y especialista en protección infantil, Josefina Luna, rechazó las declaraciones ofrecidas recientemente por la directora ejecutiva del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), Ligia Pérez, quien afirmó que al asumir la institución no encontró protocolos establecidos para el funcionamiento de los hogares de paso.
Durante una entrevista telefónica en un programa radial, Luna aseguró que los protocolos para la atención de niños, niñas y adolescentes en los hogares de paso fueron elaborados e implementados desde hace más de dos décadas, cuando formó parte del equipo técnico de la institución entre 2004 y 2012.
La exfuncionaria explicó que, durante ese período, se desarrollaron procedimientos específicos para cada centro, tomando en cuenta la edad, sexo y condiciones particulares de la población atendida. Además, indicó que los protocolos fueron ajustados conforme aumentaban las necesidades de los menores bajo protección estatal.
“Los protocolos se diseñaron, se implementaron y estaban por escrito. Cada hogar de paso tenía procedimientos específicos para la atención de los niños y adolescentes”, sostuvo Luna.
Asimismo, señaló que durante su gestión entre 2020 y 2022 se dejó instalado un hogar especializado para adolescentes embarazadas, así como una propuesta técnica destinada a diversificar los centros de acogida de acuerdo con las nuevas realidades y desafíos que enfrenta la niñez vulnerable.
Luna consideró que las recientes declaraciones de la actual directora de CONANI podrían responder a una falta de información sobre los procesos desarrollados en administraciones anteriores. A su juicio, el verdadero debate debe centrarse en la modernización y fortalecimiento del sistema de protección infantil.
La especialista advirtió que las problemáticas que afectan actualmente a los menores son más complejas que las registradas años atrás, incluyendo traumas, problemas conductuales y situaciones relacionadas con la salud mental, lo que requiere una atención más especializada y diferenciada.
“Las necesidades de los niños y adolescentes han cambiado significativamente. El sistema necesita reformularse y diversificar sus servicios para responder a las realidades actuales”, manifestó.
Las declaraciones surgen en medio del debate generado tras recientes incidentes ocurridos en hogares de paso, incluyendo la muerte de una adolescente de 14 años, situación que ha provocado cuestionamientos sobre el funcionamiento y supervisión de estos centros de protección.