La costa noreste y parte del medio oeste de Estados Unidos enfrentan una intensa ola de frío tras el paso de la tormenta Harper, fenómeno que ha dejado temperaturas árticas, fuertes vientos y acumulaciones de nieve y hielo en varias ciudades. Estados como Nueva York, así como Boston y otras zonas de Nueva Inglaterra, registran condiciones climáticas extremas que han dificultado la movilidad y elevado el riesgo para la población. Ante este escenario, las autoridades exhortaron a los residentes a permanecer en sus hogares y evitar desplazamientos que no sean estrictamente necesarios.

Las bajas temperaturas, acompañadas de una sensación térmica que alcanzó hasta los 24 grados Celsius bajo cero y ráfagas de viento que intensificaron el frío, afectan especialmente a quienes desarrollan labores al aire libre. Trabajadores dedicados al reciclaje en la ciudad de Nueva York relataron las dificultades que enfrentan para obtener ingresos en medio de las condiciones climáticas adversas, aunque algunos señalaron que, en ocasiones, reciben mayores propinas debido a las bajas temperaturas. Las autoridades mantienen las medidas preventivas mientras persistan las condiciones meteorológicas.

El fenómeno también dejó consecuencias lamentables en otras regiones del país. En Chicago, una niña de 12 años falleció luego del colapso de una estructura de nieve que había construido, mientras que en el norte del estado de Nueva York permanecen importantes acumulaciones de hielo debido a la nieve que aún no se ha derretido. Los organismos de emergencia continúan monitoreando la evolución del clima y recomiendan a la población seguir las orientaciones oficiales para reducir riesgos durante la actual ola de frío.