Una intensa ola de frío ártico afecta a más de tres cuartas partes de Estados Unidos, donde las autoridades reportan al menos cinco fallecidos y condiciones climáticas extremas. El fenómeno, asociado al vórtice polar, ha provocado el congelamiento de ríos y lagos, además de sensaciones térmicas cercanas a los 70 grados bajo cero en algunas zonas. Como medida preventiva, numerosas escuelas, centros de trabajo y servicios públicos suspendieron sus actividades, mientras el servicio postal interrumpió las entregas en once estados debido al riesgo que representan las bajas temperaturas para trabajadores y ciudadanos.
Las autoridades han intensificado las acciones para proteger a la población, especialmente a las personas en situación de vulnerabilidad. En ciudades como Chicago se habilitaron refugios y centros de calentamiento para atender a quienes no cuentan con un lugar seguro. Asimismo, los expertos advirtieron que la exposición al frío extremo puede provocar lesiones por congelación en pocos minutos. También recomendaron prestar especial atención a niños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y mascotas, debido a su mayor vulnerabilidad frente a estas condiciones meteorológicas.
El impacto del fenómeno también ha afectado el transporte y la movilidad en distintas regiones. La empresa Amtrak suspendió operaciones ferroviarias en Chicago y se registraron múltiples accidentes de tránsito en estados como Minnesota y Wisconsin a causa del hielo en las carreteras. Los meteorólogos prevén que las temperaturas extremas continúen durante varios días antes de iniciar una recuperación gradual. Mientras tanto, las autoridades mantienen la vigilancia permanente y exhortan a la población a limitar las actividades al aire libre para reducir el riesgo de accidentes y problemas de salud.