Un nuevo hecho de violencia sacudió la Zona Colonial de Santo Domingo tras el asesinato de Nelly Peña Pérez, de 36 años, empleada de una joyería ubicada en la calle El Conde. Según los reportes, un individuo ingresó al establecimiento con fines de robo, redujo a la víctima y la llevó hasta el área de la caja fuerte, donde le propinó múltiples estocadas. El crimen ocurrió a escasos metros de un punto de vigilancia turística, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad en una de las zonas más concurridas de la capital.

De acuerdo con el propietario del negocio, esta es la segunda ocasión en que un empleado suyo pierde la vida durante un asalto, lo que evidencia la vulnerabilidad del sector comercial ante la delincuencia. Testigos y comerciantes de la zona expresaron indignación y temor, señalando que la criminalidad ha aumentado y que no existen garantías suficientes para proteger a trabajadores y clientes. Las imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran al presunto agresor, lo que podría facilitar su identificación por parte de las autoridades.

El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad ciudadana y la capacidad de respuesta de las instituciones. Comerciantes y ciudadanos exigen acciones concretas para prevenir hechos similares, mientras esperan que el responsable sea capturado y sometido a la justicia. Analistas advierten que este tipo de crímenes no solo impacta a las víctimas directas, sino que también afecta la percepción de seguridad en zonas turísticas clave para la economía del país.