La procuradora fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos Castillo, advirtió que actualmente existen 49 fiscales menos en esa jurisdicción en comparación con años anteriores, situación que, según explicó, agrava la sobrecarga laboral y limita la capacidad de respuesta del Ministerio Público.
Durante una entrevista en el programa “Hoy Mismo”, Ramos Castillo explicó que en el año 2018 el Distrito Nacional contaba con 151 fiscales, mientras que en la actualidad solo dispone de 102 representantes del Ministerio Público, incluyendo varios afectados por problemas de salud o licencias médicas.
La magistrada señaló que la situación no solo afecta al Distrito Nacional, sino que se replica en distintas provincias del país debido a la falta de incorporación de nuevos fiscales a la carrera. Explicó que formar un fiscal requiere concursos, evaluaciones, capacitación especializada y pasantías, un proceso que puede extenderse entre seis meses y un año.
Ramos Castillo también denunció que los fiscales continúan enfrentando precariedades laborales, pese a algunas mejoras recientes en salarios y beneficios. Indicó que uno de los principales reclamos sigue siendo la ausencia de un plan de pensiones adecuado para miembros del Ministerio Público con más de 20 y hasta 30 años de servicio.
“Hoy todavía no contamos con un plan de pensiones y eso es bastante peligroso”, afirmó la procuradora, al advertir que muchos fiscales no pueden retirarse dignamente pese a décadas trabajando en casos complejos como homicidios, violaciones sexuales y violencia de género.
Durante la conversación, la fiscal reconoció que aún persisten problemas históricos denunciados por fiscales durante años, incluyendo falta de protección, insuficiencia de recursos y desgaste emocional por la naturaleza de los casos que manejan diariamente.
En otro orden, Ramos Castillo abordó la problemática de los feminicidios en la República Dominicana y aseguró que se trata de un fenómeno profundamente ligado a factores culturales y sociales. Explicó que la violencia de género no puede ser enfrentada únicamente desde el sistema judicial, sino que requiere cambios en la educación y en la forma en que la sociedad normaliza la violencia.
La procuradora también reveló que el Distrito Nacional mantiene actualmente una tasa de homicidios de 10.5 por cada 100 mil habitantes, cifra que, según explicó, refleja una tendencia a la baja respecto a años anteriores, aunque reconoció que la percepción de inseguridad continúa siendo elevada debido a los conflictos sociales y la violencia cotidiana.