Autoridades confirmaron la muerte de Anny Montero, quien estaba adscrita a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT). El hecho ocurrió en un baño de la Embajada de Estados Unidos en República Dominicana, donde la agente se habría disparado con su arma de reglamento. El cuerpo fue trasladado al Hospital Marcelino Vélez y posteriormente al Instituto Nacional de Patología Forense para los procedimientos correspondientes.

La sede diplomática emitió un comunicado oficial en el que confirmó el suceso y expresó condolencias a los familiares, además de reiterar su cooperación con las autoridades dominicanas en el proceso de investigación. El caso ha generado consternación tanto en el cuerpo de DIGESETT como en la opinión pública, debido a las circunstancias del hecho y el impacto humano que representa la pérdida de una joven madre.

Informaciones preliminares señalan que la agente podría haber enfrentado problemas de salud que habrían influido en su estado emocional, aunque este aspecto no ha sido confirmado oficialmente. Las autoridades continúan recopilando evidencias para esclarecer lo ocurrido. Mientras tanto, familiares y allegados lamentan la tragedia, que deja a un menor en la orfandad y ha provocado múltiples reacciones de solidaridad en distintos sectores.