Un estudio realizado entre 200 profesionales identificó las ocupaciones con mayores niveles de estrés en Estados Unidos, tomando en cuenta factores como la presión constante, el riesgo físico, la carga emocional y la responsabilidad inherente a cada función. La clasificación incluye profesiones vinculadas a la seguridad, el transporte, la comunicación y la organización de eventos. Según los resultados, el personal militar activo ocupa el primer lugar debido a la exposición permanente a situaciones de peligro, las secuelas psicológicas, las lesiones físicas y el tiempo prolongado lejos de sus familias.

El listado sitúa a los bomberos en la segunda posición por los riesgos que enfrentan durante los rescates y la atención de emergencias, mientras que los pilotos ocupan el tercer puesto por la responsabilidad de garantizar la seguridad de cientos de pasajeros en cada vuelo. En cuarto lugar aparecen los oficiales de policía, seguidos por los organizadores de eventos. Los periodistas se ubican en la sexta posición, debido a la presión por obtener, verificar y publicar información en plazos reducidos. Completan el ranking los ejecutivos corporativos, relacionistas públicos, taxistas y presentadores de noticias.

Además del nivel de estrés, el estudio comparó los ingresos promedio de cada profesión y evidenció diferencias significativas entre unas ocupaciones y otras. Mientras los ejecutivos corporativos y los pilotos figuran entre los mejor remunerados, otras labores de alta exigencia, como las de bomberos, periodistas, taxistas y personal militar, presentan salarios considerablemente menores. Los resultados reavivaron el debate sobre la relación entre la responsabilidad, el riesgo y la compensación económica que reciben quienes desempeñan funciones esenciales para la sociedad.