El debate en torno a la Ley de Partidos y Régimen Electoral en República Dominicana ha intensificado las diferencias entre el Partido Revolucionario Moderno y el Partido de la Liberación Dominicana, evidenciando una disputa estratégica sobre el método de selección de candidaturas. Mientras el PRM ha reiterado su preferencia por primarias cerradas, también ha planteado que cada organización política tenga la facultad de elegir el modelo que considere adecuado, en un intento de facilitar acuerdos en medio de tensiones internas dentro del oficialismo.

En el caso del PLD, las diferencias responden a posturas enfrentadas entre sectores vinculados a Danilo Medina y Leonel Fernández. El primero favorece primarias abiertas con el padrón de la Junta Central Electoral, mientras que el segundo defiende el uso de un padrón cerrado limitado a los miembros del partido. Estas divergencias han dificultado la construcción de consenso en el Congreso Nacional, incluso tras la extensión de la legislatura mediante decreto presidencial para discutir ambas normativas.

La subcomisión encargada de redactar el artículo clave del proyecto ha recibido diversas propuestas, incluyendo la posibilidad de que los órganos internos de cada partido definan el tipo de padrón y método de elección. Paralelamente, el PRM ha impulsado cambios en su estructura interna, como la elección de nuevos voceros en la Cámara de Diputados, lo que analistas interpretan como señales de reorganización política. En conjunto, el escenario refleja un proceso legislativo complejo, marcado por intereses partidarios y la necesidad de acuerdos para avanzar en la reforma electoral.