El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución mediante la cual desconoció la legitimidad del segundo mandato de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. La decisión fue adoptada con 19 votos a favor, seis en contra y nueve abstenciones. Entre los países que respaldaron la resolución figura la República Dominicana. La votación se produjo el mismo día en que Maduro asumió un nuevo período presidencial, en medio de cuestionamientos de varios gobiernos de la región sobre la legitimidad del proceso electoral venezolano.

Previo a la votación, Nicolás Maduro exhortó a los países integrantes del Grupo de Lima a reconsiderar su posición respecto a su administración. La agrupación, integrada por naciones como Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Guyana y Santa Lucía, entre otras, había solicitado que el mandatario no asumiera un nuevo mandato presidencial. La postura del bloque regional refleja las diferencias existentes entre varios gobiernos del continente en torno a la situación política e institucional de Venezuela.

La resolución de la OEA representa un nuevo episodio en la crisis diplomática que rodea al gobierno venezolano y evidencia la división de los países miembros sobre el reconocimiento de la administración de Maduro. Mientras algunos Estados respaldan la decisión del organismo regional, otros mantienen una posición contraria o se abstuvieron durante la votación. El tema continúa ocupando un lugar relevante en la agenda internacional debido a sus implicaciones políticas y diplomáticas para la región.