Una intensa ola de frío polar mantiene bajo alerta a gran parte de Estados Unidos, con especial impacto en la ciudad de Chicago, donde las autoridades prevén temperaturas extremas acompañadas de sensaciones térmicas cercanas a los 50 grados Fahrenheit bajo cero. Ante este escenario, escuelas públicas suspendieron las clases y fueron habilitados centros de calentamiento en estaciones de policía, bibliotecas y otros edificios públicos para asistir a la población. Las autoridades también recomendaron extremar las medidas de protección para niños, adultos mayores y personas en situación de vulnerabilidad.

Especialistas advirtieron que la exposición prolongada a estas condiciones climáticas puede representar un grave riesgo para la salud, ya que la piel podría sufrir congelación en apenas cinco minutos. Los médicos recomendaron vestir varias capas de ropa, mantenerse bien hidratado, consumir alimentos energéticos y limitar al máximo el tiempo al aire libre. Asimismo, indicaron que ante síntomas de hipotermia, como entumecimiento o enrojecimiento de la piel, es necesario calentar gradualmente las zonas afectadas y buscar atención médica cuando sea necesario.

El fenómeno también ha provocado alteraciones en el transporte y la actividad cotidiana. La formación de hielo es visible en sectores del lago Michigan, mientras decenas de vuelos fueron cancelados debido a las condiciones meteorológicas. Las autoridades continúan monitoreando la evolución del vórtice polar y exhortan a la población a seguir las recomendaciones oficiales para reducir los riesgos asociados a las bajas temperaturas.