La periodista Nuria Piera analizó el impacto del decreto Decreto 430-17, el cual establece que el pago de la tarjeta de turista de 10 dólares sea incluido automáticamente en los boletos aéreos y marítimos adquiridos en el extranjero con destino a la República Dominicana. La medida, impulsada durante la gestión del expresidente Danilo Medina, busca reducir las largas filas en aeropuertos como Punta Cana, donde se concentra la mayor llegada de visitantes.
Sin embargo, la implementación ha generado controversia, ya que el cobro se aplica de manera general, incluyendo a ciudadanos dominicanos y residentes, quienes no están obligados a pagar este impuesto. En estos casos, las autoridades indican que se debe solicitar un reembolso a través de la Dirección General de Impuestos Internos, mediante un formulario digital o en oficinas físicas. No obstante, la falta de información previa y la complejidad del proceso han provocado inconformidad, especialmente entre dominicanos en el exterior que consideran injusto tener que pagar para luego reclamar la devolución.
El tema ha abierto cuestionamientos sobre la transparencia y comunicación en la aplicación de políticas públicas. Mientras el gobierno asegura que garantizará el reembolso a quienes no les corresponde el pago, persisten dudas sobre qué ocurrirá con los fondos no reclamados. El caso evidencia la necesidad de una mejor planificación e información al ciudadano, evitando que medidas administrativas generen percepciones de inequidad entre la población afectada.