El director de la Dirección General de Ganadería, Abel Madera, informó que en los últimos meses se ha registrado una reducción en la incidencia de la peste porcina africana en el territorio nacional, resultado que atribuyó a los controles sanitarios y acciones preventivas implementadas por las autoridades agropecuarias.
El funcionario explicó que actualmente se realizan pruebas de circulación viral ambiental en distintas zonas del país con el propósito de monitorear y contener la presencia del virus. Indicó que los estudios se encuentran en proceso de tabulación y que próximamente ofrecerán resultados oficiales a nivel nacional.
Madera señaló que los reportes preliminares muestran la existencia de circulación viral en algunos puntos específicos, incluso en lugares donde ya no hay presencia de cerdos, lo que mantiene en alerta a las autoridades encargadas de la sanidad animal.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el anuncio del remozamiento del Laboratorio Veterinario Central, proyecto que contará con una inversión de RD$15 millones y que busca fortalecer la capacidad diagnóstica y modernizar los servicios veterinarios del país.
Con esta intervención, las autoridades pretenden reforzar la vigilancia epidemiológica y mejorar la respuesta ante enfermedades que afectan la producción pecuaria nacional.
La Peste Porcina Africana es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta únicamente a los cerdos domésticos y salvajes. Está causada por un virus que provoca fiebre alta, pérdida de apetito, hemorragias internas y, en muchos casos, la muerte de los animales infectados. Aunque representa un grave impacto económico para la industria porcina, no afecta a los seres humanos ni se transmite por el consumo de carne de cerdo.
La enfermedad se propaga principalmente por el contacto directo entre animales infectados, alimentos contaminados, residuos de carne porcina y objetos o vehículos que hayan estado expuestos al virus. Debido a que no existe una vacuna efectiva ni un tratamiento específico, las autoridades sanitarias suelen aplicar estrictas medidas de control, como cuarentenas, sacrificio de animales infectados y vigilancia epidemiológica para evitar su propagación.