Una mujer indonesia reveló haber permanecido encerrada durante 15 años en una cueva tras ser raptada a los 13 años por un chamán espiritual de su aldea. Su familia la había llevado ante el consejero espiritual para recibir orientación, pero este la secuestró y posteriormente informó que la menor se había escapado. Durante su cautiverio, el hombre la violó de manera sistemática, convenciéndola de que un genio con poderes mágicos se apoderaba de él y exigía los actos sexuales.

La víctima permaneció aislada en condiciones precarias dentro de la cueva, sufriendo abusos constantes bajo engaños espirituales. Las autoridades indonesias confirmaron el rescate de la mujer, quien ahora es adulta y ha decidido denunciar públicamente los hechos para buscar justicia. El caso ha generado conmoción en el país asiático por el prolongado tiempo de cautiverio y la manipulación psicológica empleada por el agresor.

Organizaciones de derechos humanos exigen una investigación exhaustiva y sanciones ejemplares contra el chamán. Este tipo de abusos en nombre de creencias espirituales representa un grave problema en algunas comunidades rurales de Indonesia, donde la falta de supervisión y la credulidad hacia figuras religiosas facilitan la explotación de menores vulnerables.