El dirigente Francisco Domínguez Brito solicitó públicamente al Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana la destitución de Félix Bautista y Víctor Díaz Rúa de sus cargos internos, en medio de cuestionamientos vinculados a presuntos actos de corrupción. La petición ha generado reacciones dentro de la organización, donde algunos dirigentes consideran que el principal impacto radica en la imagen pública del partido.

El debate se intensifica en el contexto de las investigaciones relacionadas con el caso Odebrecht, así como por medidas adoptadas por autoridades estadounidenses contra Bautista. Diversos sectores entienden que mantener a dirigentes cuestionados en posiciones clave podría afectar la credibilidad institucional. Sin embargo, otros sostienen que no deben tomarse decisiones internas hasta que existan fallos judiciales definitivos en los procesos en curso.

Por su parte, figuras como José Tomás Pérez han llamado a manejar estas diferencias con prudencia y evitar discusiones públicas que puedan debilitar al partido. Mientras tanto, analistas consideran que una posible suspensión temporal de funciones podría representar una salida intermedia ante la presión social. El caso refleja los retos de las organizaciones políticas frente a demandas de transparencia y rendición de cuentas en la República Dominicana.