Una de las mujeres rescatadas durante el operativo realizado en mayo de 2016 contra una red de trata de personas en Santiago denunció sentirse abandonada por las autoridades dominicanas, pese a las promesas de asistencia realizadas tras el desmantelamiento del centro nocturno Casablanca. La operación permitió rescatar a 45 mujeres de nacionalidad colombiana y venezolana que, según las investigaciones, eran explotadas sexualmente en condiciones de vulnerabilidad.
De acuerdo con el testimonio ofrecido por una de las víctimas, el Ministerio Público le habría prometido apoyo económico, asistencia médica y psicológica, alojamiento, regularización migratoria y oportunidades de empleo. Sin embargo, asegura que ninguna de esas ayudas se ha materializado. La mujer afirmó que vive en condiciones precarias, dependiendo de la solidaridad de terceros, mientras continúa enfrentando las secuelas emocionales derivadas de los abusos sufridos durante el tiempo que permaneció bajo control de la red.
La denunciante también expresó preocupación por el hecho de que varios de los imputados en el caso obtuvieron libertad bajo medidas cautelares, mientras las víctimas continúan enfrentando dificultades económicas y psicológicas. Organizaciones y especialistas recuerdan que la legislación contempla mecanismos de protección integral para las víctimas de trata de personas, incluyendo asistencia social y acompañamiento durante el proceso judicial, por lo que consideran necesario revisar el cumplimiento de estas garantías.