La Segunda Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional dejó en estado de fallo el proceso que involucra a Jean Pumarol, y será el próximo 23 de julio cuando los jueces decidirán si el imputado es enviado a juicio de fondo o si se ratifica el auto de no ha lugar que lo exime de responsabilidad penal.

Durante la audiencia, la Corte evaluó los recursos de apelación presentados en torno al caso relacionado con la tragedia ocurrida en el sector Naco, donde se le atribuyen hechos violentos que dejaron una persona fallecida y varios heridos.

Los abogados de las víctimas sostienen que una eventual confirmación del no ha lugar convertiría al imputado en un “peligro público”, al considerar que quedaría en libertad sin un control efectivo del Estado. Según sus argumentos, la decisión permitiría que el acusado pueda circular libremente pese a la gravedad de los hechos que se le imputan.

En ese sentido, expresaron que “él puede salir mañana y no se puede detener porque es libre”, al tiempo que advirtieron sobre el riesgo de reincidencia.

Por su parte, la defensa del imputado mantiene la postura de que este no debe enfrentar un juicio de fondo, al considerar que no existen elementos suficientes para sostener una responsabilidad penal en su contra.

Sin embargo, la defensa de las víctimas insiste en que el caso debe ser enviado a juicio de fondo “sí o sí”, alegando que las pruebas periciales disponibles respaldan la acusación.

De acuerdo con un informe pericial definitivo citado en el proceso, el imputado tendría la capacidad cognitiva para comprender los hechos que se le atribuyen, seguir el proceso judicial y declarar en audiencia.

El acusado acudió a la audiencia acompañado de dos enfermeros privados, ya que tras la decisión de primera instancia fue ingresado en una clínica psiquiátrica, situación que también forma parte del expediente en revisión.

Ahora, la decisión queda en manos de la Corte de Apelación, que deberá determinar si el caso avanza a juicio o si se mantiene el archivo del proceso.