La madre de Gabriel Cruz, el niño asesinado en España en un caso que conmocionó a la opinión pública, ofreció un mensaje cargado de serenidad y humanidad al referirse a la tragedia. En sus declaraciones, pidió que la memoria de su hijo sea recordada con amor y palabras positivas, evitando que su nombre quede asociado al odio o la rabia. La mujer expresó su agradecimiento por el apoyo recibido de personas de diferentes lugares del mundo durante los días de búsqueda y posteriores al hallazgo del cuerpo del menor.

Durante su intervención, solicitó que quienes deseen homenajear a su hijo lo hagan recordándolo con gestos simbólicos que representen su inocencia y alegría. Explicó que el pequeño era conocido cariñosamente como “el pescadito” y que prefiere que su recuerdo permanezca ligado a la bondad y a las muestras de solidaridad que surgieron entre miles de personas. También insistió en que el proceso judicial debe seguir su curso y que será la justicia la encargada de determinar las responsabilidades en el caso.

Las palabras de la madre fueron ampliamente difundidas por medios internacionales y generaron reacciones de respeto y reflexión. Muchos consideraron su mensaje como una lección de dignidad en medio del dolor, especialmente en un contexto donde el crimen provocó indignación y fuertes reacciones públicas. La familia del menor reiteró que el mejor homenaje que puede hacerse a Gabriel es preservar su memoria desde el amor, la empatía y la solidaridad.