El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó en una entrevista publicada el 30 de enero que su homólogo estadounidense, Donald Trump, habría ordenado un supuesto plan para asesinarlo con apoyo del gobierno colombiano. Las declaraciones se produjeron en medio de la crisis política venezolana y del incremento de las tensiones diplomáticas entre Caracas y Washington. Hasta el momento, las acusaciones forman parte de las afirmaciones realizadas por el mandatario venezolano y se enmarcan en el contexto del conflicto político que atravesaba el país.
En Estados Unidos, el entonces secretario interino de Defensa, Patrick Shanahan, anunció el envío de miles de efectivos adicionales a la frontera con México para respaldar las labores de seguridad desarrolladas por la Patrulla Fronteriza. Asimismo, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear informó el inicio de la construcción de una ojiva nuclear de bajo rendimiento destinada a misiles balísticos. Mientras tanto, en Venezuela, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, comunicó que el alto tribunal admitió una solicitud del Ministerio Público para congelar bienes, cuentas e instrumentos financieros vinculados al Parlamento de mayoría opositora.
Por otra parte, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció la realización de una subasta de bienes pertenecientes al Estado, entre ellos aviones, helicópteros, automóviles y otros vehículos oficiales. La iniciativa forma parte de la política de austeridad impulsada por su administración, con el objetivo de obtener recursos mediante la venta de activos gubernamentales. Estas decisiones se suman a una jornada marcada por importantes acontecimientos políticos y de seguridad en distintos países del continente.