Durante el programa “Esta Noche, Mariasela” surgió un debate sobre los límites legales de la difamación y la injuria en República Dominicana, especialmente en el contexto de las redes sociales y la reproducción de contenidos virales. La discusión se originó a propósito de un video difundido en plataformas digitales, en el que un integrante de un colectivo LGBT afirmó haber sostenido relaciones íntimas con un senador. A partir de ese caso, los panelistas analizaron las implicaciones jurídicas de hacer señalamientos públicos sobre la vida privada de una persona, particularmente cuando se trata de una figura pública.

En la conversación se explicó que la difamación implica atribuir a alguien un hecho específico que afecta su honra, mientras que la injuria consiste en expresiones ofensivas sin imputar un acto concreto. También se abordó el marco legal aplicable, incluyendo disposiciones del Código Penal, la ley sobre expresión y difusión del pensamiento y la normativa sobre delitos de alta tecnología. Los especialistas señalaron que no solo puede incurrir en responsabilidad quien emite la acusación original, sino también quien la reproduce en medios, programas o cuentas digitales, siempre que el contenido tenga carácter lesivo y no esté justificado por un interés informativo legítimo.

El análisis también destacó que, en casos de esta naturaleza, la acción judicial depende de que la persona afectada decida querellarse, ya que se trata de un delito de acción privada. Asimismo, se examinó el papel de páginas informativas y medios que replican declaraciones sensibles, estableciendo que la intención y el valor noticioso del contenido pueden influir en la valoración jurídica. El debate reabre la discusión sobre el uso responsable de las redes sociales y la necesidad de equilibrar la libertad de expresión con la protección del honor y la intimidad.