Un conductor de Uber y Lyft fue despedido en Missouri tras revelarse que transmitía en vivo a sus pasajeros sin su consentimiento. El implicado, identificado como Jason Callan, utilizaba la plataforma Twitch para emitir conversaciones y reacciones de los usuarios durante los trayectos, generando una audiencia considerable en internet.
De acuerdo con los reportes, el conductor realizó más de 700 transmisiones, en las que sus seguidores incluso comentaban sobre la apariencia y ubicación de los pasajeros. Algunos de los afectados manifestaron sentirse vulnerados en su privacidad al conocer que estaban siendo grabados sin autorización. Aunque en ciertos estados de Estados Unidos la grabación en espacios públicos puede ser legal bajo determinadas condiciones, el uso del contenido con fines lucrativos y sin consentimiento ha generado cuestionamientos legales y éticos.
Tanto Uber como Lyft condenaron la conducta, señalando que viola las políticas de seguridad y respeto hacia los usuarios. Las empresas reiteraron que la privacidad de los pasajeros es una prioridad y que cualquier comportamiento que la comprometa será sancionado. Expertos recomiendan a los usuarios estar atentos y ejercer su derecho a solicitar la desactivación de cámaras durante los viajes, especialmente en contextos donde la normativa permite este tipo de grabaciones.