Lo que comenzó como una exclusiva expedición polar terminó en una emergencia sanitaria internacional. El crucero MV Hondius permanece aislado frente a las costas de Cabo Verde, tras registrarse un brote de hantavirus que ya ha dejado al menos tres personas fallecidas y mantiene en alerta a las autoridades de salud global.

La embarcación, operada por Oceanwide Expeditions, había zarpado desde Ushuaia con destino al Atlántico, transportando a cerca de 149 personas de 23 nacionalidades. Sin embargo, el viaje dio un giro dramático cuando varios pasajeros comenzaron a presentar síntomas asociados a este peligroso virus, considerado altamente letal.

La Organización Mundial de la Salud confirmó al menos dos casos positivos y cinco sospechosos de hantavirus, una enfermedad poco común en este tipo de entornos, lo que ha encendido las alarmas entre expertos, quienes aseguran que no existen precedentes de brotes similares en cruceros.

A bordo se encuentra el influencer de viajes Jake Rosmarin, quien ha documentado la angustiante situación desde el interior del barco. En sus publicaciones recientes, el creador muestra el cambio radical de una travesía de ensueño a un escenario de incertidumbre, con pasajeros confinados en sus camarotes mientras se realizan labores de desinfección.

Las autoridades sanitarias han ordenado mantener la cuarentena total del crucero, actualmente anclado frente al puerto de Praia, sin autorización para desembarcar. La OMS evalúa la evacuación de al menos dos pacientes en estado delicado, mientras continúa el monitoreo del resto de los ocupantes.

El hantavirus, transmitido principalmente por el contacto con fluidos o excrementos de roedores, puede provocar enfermedades graves e incluso la muerte, lo que agrava la preocupación por el brote en un entorno cerrado como el de un barco.

La comunidad internacional sigue de cerca este caso que, por su magnitud y características, podría marcar un precedente en la seguridad sanitaria de los viajes marítimos.