Las autoridades dominicanas condenaron el incidente en el que un agente de la Policía Municipal provocó la muerte de un ciudadano durante un operativo en la vía pública. De acuerdo con informes preliminares, el hecho ocurrió cuando se intentaba retirar a una persona del lugar y se produjo una confrontación con civiles, lo que derivó en una actuación fuera de los protocolos establecidos.
Según explicaron representantes de la Policía Nacional Dominicana, el sargento Ángel Ogando tomó un arma de fuego sin autorización dentro del procedimiento, manipulándola de forma indebida y ocasionando el disparo. Tanto la Policía Municipal como la Policía Nacional reiteraron que no tolerarán excesos ni desviaciones en el uso de la fuerza por parte de su personal.
El agente fue separado de sus funciones y puesto a disposición del departamento de homicidios para fines de investigación judicial. Las autoridades indicaron que el caso será procesado conforme a la ley y anunciaron medidas para reforzar la capacitación en el uso adecuado de la fuerza, incluyendo la entrega de equipos no letales como parte de una estrategia preventiva.