Un grupo de integrantes de la comunidad transgénero se presentó en una transmisión del programa El Gordo y La Flaca en Nueva York para expresar su inconformidad con comentarios que consideraron ofensivos hacia las personas trans. La protesta surgió después de un debate relacionado con declaraciones atribuidas a Lupita Jones sobre la participación de mujeres trans en certámenes de belleza. Los manifestantes señalaron que ciertos comentarios emitidos en televisión pueden contribuir a la discriminación y afectar emocionalmente a miembros de la comunidad.

Durante el intercambio, una representante del grupo manifestó que las expresiones utilizadas en el programa fueron percibidas como irrespetuosas y solicitó mayor sensibilidad al abordar temas relacionados con identidad de género. Por su parte, Raúl de Molina negó haber realizado algunas de las afirmaciones que se le atribuían y sostuvo que no existió intención de ofender. Asimismo, ofreció disculpas en caso de que algún comentario hubiese sido interpretado de manera negativa por parte de la audiencia.

La conversación se desarrolló en un ambiente de debate sobre respeto, representación y libertad de expresión. Los participantes coincidieron en la importancia de mantener espacios de diálogo sobre temas sociales que generan opiniones diversas. La intervención concluyó con un llamado a la educación y al entendimiento mutuo, mientras las representantes de la comunidad reiteraron la necesidad de promover un trato respetuoso hacia las personas trans en los medios de comunicación y en la sociedad en general.