El recién develizado busto de Juan Pablo Duarte en la Plaza de la Bandera ha generado una fuerte controversia en República Dominicana, especialmente en redes sociales. Diversos usuarios y figuras públicas han cuestionado que la escultura no refleja los rasgos tradicionales del prócer, lo que ha provocado indignación y debate sobre la representación de los símbolos nacionales. La obra forma parte de un conjunto de monumentos inaugurados por el Estado en honor a los padres de la patria.
Entre las reacciones, el dirigente político Vinicio Castillo expresó dudas sobre la necesidad de presentar una imagen distinta a la conocida por la población. En la misma línea, Juárez Castillo señaló que la escultura no evoca ninguna de las representaciones históricas del patricio. Asimismo, el artista gráfico Rafael de los Santos comparó el busto con figuras populares, mientras el exdiputado Jorge Frías pidió su retiro inmediato.
El debate ha puesto en evidencia la sensibilidad de la sociedad dominicana respecto a sus símbolos patrios y la importancia de su correcta representación. Mientras algunos defienden la obra como una interpretación artística, otros insisten en que debe ajustarse a la imagen histórica aceptada. La polémica continúa abierta, reflejando la tensión entre expresión artística y memoria colectiva en el país.