Luis Fernando Cabrera, un joven de 18 años residente en Austin, Texas, fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 1 de mayo, justo cuando salía de su trabajo en un restaurante, generando preocupación entre familiares, amigos y defensores de inmigrantes.
El adolescente llegó desde México cuando cursaba el sexto grado bajo un proceso de asilo y, desde entonces, se había dedicado a estudiar, trabajar y apoyar económicamente a su familia mientras completaba la secundaria. Ahora, sus seres queridos temen que sea deportado antes de poder participar en su ceremonia de graduación.
“Se me vino todo el mundo encima… muchas emociones… quería llorar… porque me quieren deportar a un país donde yo no puedo regresar por temor a mi vida”, expresó Luis Fernando entre lágrimas durante una entrevista difundida por Noticias Telemundo.
Según relató su familia, el joven mantenía una vida enfocada en la educación y el trabajo, además de soñar con ingresar a la universidad tras culminar la secundaria. Sin embargo, su arresto ha puesto en pausa esos planes mientras sus abogados intentan frenar una posible deportación.
El caso ha despertado reacciones de apoyo en la comunidad, especialmente por tratarse de un estudiante próximo a graduarse y sin antecedentes criminales conocidos. Organizaciones proinmigrantes han señalado que situaciones como esta generan temor entre jóvenes que han crecido en Estados Unidos y consideran ese país como su hogar.
Pese a la incertidumbre, Luis Fernando aseguró que mantiene la esperanza de regresar a las aulas y continuar luchando por su futuro académico.