El ministro de Turismo defendió la política de inversión hotelera en Macao y rechazó que el Gobierno limite la construcción de nuevas habitaciones para proteger la rentabilidad de establecimientos existentes. Durante una entrevista en el programa Hoy Mismo, explicó que representantes del sector hotelero plantearon la posibilidad de restringir el crecimiento de la oferta, al considerar que una mayor cantidad de habitaciones afectaría la ocupación de los complejos ya establecidos. Sin embargo, aseguró que las estadísticas reflejan un incremento tanto en la capacidad hotelera como en los niveles de ocupación.
El funcionario afirmó que el Gobierno no puede impedir inversiones privadas en un contexto de libertad de empresa y recordó que la meta nacional es alcanzar los 10 millones de turistas. En ese sentido, sostuvo que resulta incompatible promover ese objetivo mientras se intenta frenar la construcción de nuevas habitaciones. También rechazó que una resolución emitida por el Ministerio de Turismo haya sido aprobada de forma clandestina, al señalar que los sectores que la impugnaron conocían previamente su contenido y, por tanto, pudieron presentar recursos administrativos dentro de los plazos establecidos.
Asimismo, el ministro aseguró que la controversia responde a diferencias entre sectores empresariales vinculados al desarrollo turístico y no a una posición institucional del Gobierno. Además, denunció que, previo al acto del primer picazo de un proyecto en Macao, se habría organizado una protesta con personas ajenas a la comunidad, presuntamente remuneradas para participar en la manifestación. Indicó que dispone de un informe con los detalles de esos hechos y reiteró que las autoridades continuarán respaldando las inversiones que contribuyan al crecimiento del turismo y al desarrollo económico del país.