La agenda internacional estuvo marcada por el inicio de dos importantes encuentros: el Foro Económico Mundial, celebrado en Davos, y la Jornada Mundial de la Juventud, organizada por la Iglesia católica en Panamá. La edición del foro económico estuvo marcada por la ausencia de varios líderes mundiales, entre ellos el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien canceló su participación debido al cierre parcial del gobierno federal. En representación de su administración asistió una delegación integrada por funcionarios y empresarios encargados de participar en las discusiones sobre la economía global.

Durante las primeras sesiones del Foro Económico Mundial, la atención se centró en las proyecciones presentadas por el Fondo Monetario Internacional, que revisó a la baja las expectativas de crecimiento económico mundial y de América Latina para ese año. Asimismo, otro de los acontecimientos destacados fue el anuncio de la renuncia del entonces presidente del Banco Mundial, decisión que abrió el debate sobre el futuro liderazgo de la institución y el papel de los organismos multilaterales en un contexto de crecientes tensiones comerciales y políticas económicas proteccionistas.

Por otra parte, el Papa Francisco llegó a Panamá para presidir la Jornada Mundial de la Juventud, uno de los principales encuentros juveniles de la Iglesia católica. Entre las actividades previstas figuró una visita a un centro de detención para jóvenes, donde el pontífice celebraría una misa y compartiría un mensaje centrado en el arrepentimiento y la reinserción social. Paralelamente, continuó la atención sobre la situación política en Venezuela, tras reportarse un intento de sublevación militar que fue controlado por las fuerzas leales al gobierno de Nicolás Maduro.