Durante una emisión del programa Resumen Final, el periodista Félix Victorino protagonizó un momento de tensión con un televidente que participaba en una llamada en vivo. El intercambio surgió en medio del debate sobre el caso del artista Omega, específicamente en torno a si debía o no recibir otra oportunidad judicial.

El comunicador insistió en que el interlocutor respondiera de manera directa a una pregunta sobre cuántas oportunidades había recibido el artista, lo que generó un cruce verbal más intenso. Ante respuestas consideradas evasivas, Victorino elevó el tono de la conversación, exigiendo claridad en los argumentos. El momento evidenció las dificultades que pueden surgir en los espacios de participación abierta, especialmente cuando se abordan temas sensibles y polarizantes.

Finalmente, la situación llevó a que el conductor interrumpiera la llamada, en un intento por mantener el control del programa y el orden del debate. El incidente refleja la tensión que generan estos temas en la opinión pública y el reto que enfrentan los medios al gestionar la interacción directa con la audiencia en tiempo real.