La periodista Nuria Piera presentó un reportaje sobre las condiciones de deterioro y abandono en el área pediátrica del Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras, pese a que esa emergencia traumatológica infantil había sido inaugurada en 2009 con una inversión superior a 40 millones de pesos. Según la investigación, la remodelación general del centro hospitalario, valorada posteriormente en más de 1,600 millones de pesos, dejó desconectada el área infantil del resto del hospital, dificultando el traslado adecuado de pacientes pediátricos hacia salas de internamiento y cuidados especializados.

Durante una visita realizada por el equipo periodístico, se documentaron filtraciones, basura acumulada, equipos dañados, baños deteriorados y ausencia de condiciones higiénicas adecuadas. El reportaje mostró áreas de cura y yeso en desorden, sillas rotas, máquinas averiadas y espacios improvisados utilizados como almacenes. Además, se denunció que la antigua área de esterilización funcionaba como comedor para médicos, mientras varias camas y colchones permanecían en mal estado. El director del hospital reconoció algunas deficiencias y atribuyó parte del problema al mantenimiento y manejo interno del personal.

Sin embargo, días después de solicitarse oficialmente una entrevista con las autoridades hospitalarias, el equipo regresó al centro y encontró cambios notorios en varias áreas. Fueron limpiados pasillos, organizados almacenes improvisados, reparadas filtraciones visibles y sustituidos algunos colchones y mobiliarios deteriorados. También comenzaron a funcionar nuevamente varios acondicionadores de aire y se realizaron reparaciones en baños y salas médicas. El reportaje cuestionó que estas mejoras ocurrieran únicamente tras la presencia de cámaras de televisión y denuncias públicas sobre las condiciones del hospital.