La periodista Nuria Piera presentó un nuevo análisis sobre las irregularidades detectadas en la Oficina Presidencial de Tecnologías de la Información y la Comunicación (OPTIC), tras la respuesta oficial de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental. El informe recibido, según la comunicadora, resulta insuficiente y con argumentos débiles frente a denuncias previas de nepotismo y posibles violaciones éticas.
En su investigación, Piera señaló inconsistencias en la declaración jurada del entonces director Armando García, destacando la omisión de múltiples empresas vinculadas a su patrimonio. Aunque el organismo de ética concluyó que se cumplía con la ley, el reportaje cuestiona cómo puede validarse dicha declaración sin tomar en cuenta estas omisiones. Además, se evidenció la contratación de familiares en la institución, lo que, aunque parcialmente reconocido por la comisión, no generó sanciones contundentes.
El trabajo también expone casos de empleados que figuran en nómina sin presentarse a trabajar, así como contrataciones que no cumplen con el perfil requerido. Según la periodista, muchas de estas denuncias no fueron investigadas por el órgano competente. El reportaje concluye señalando fallas en la supervisión institucional y plantea interrogantes sobre la transparencia en la gestión pública.