El Senado aprobó el proyecto que modifica la Ley Orgánica de la Policía Nacional, una reforma que introduce nuevas normas para fortalecer la transparencia, proteger los derechos de los ciudadanos y modernizar el funcionamiento de la institución.

Entre las principales disposiciones, la iniciativa prohíbe que los agentes realicen revisiones personales sin que sus cámaras corporales estén encendidas, permitiendo además que las grabaciones sean utilizadas como evidencia en eventuales procesos judiciales o disciplinarios.

El proyecto también establece que durante los registros queda prohibido tocar los genitales de las personas y dispone que las mujeres no podrán ser requisadas por agentes masculinos. Asimismo, prohíbe los registros basados en prejuicios relacionados con la identidad de género.

La reforma contempla severas sanciones para los policías que oculten o manipulen las cámaras corporales durante allanamientos o intervenciones, así como para quienes incumplan los principios de proporcionalidad en el uso de la fuerza.

Otro de los cambios relevantes es que los agentes solo podrán utilizar el arma de reglamento asignada por la institución y quedará prohibido emplear miembros de la Policía Nacional para prestar servicios de seguridad privada.

Además, el nuevo marco legal dispone que cualquier agente que incurra en tres faltas graves será expulsado de la institución, mientras que los ascensos estarán condicionados a la preparación profesional y al tiempo de permanencia en el rango correspondiente.

Con un total de 315 artículos, la propuesta busca reorganizar y regular el funcionamiento de la Policía Nacional mediante un régimen especial de carrera y una estructura institucional orientada a fortalecer el servicio público, la profesionalización de sus miembros y el respeto a los derechos fundamentales de la ciudadanía.